NOTA DEL BLOG AMÉRICA
En la nueva etapa que comienza el 2 de diciembre de 1956 al desembarcar en Cuba los expedicionarios del yate Granma, procedentes de México, enseguida que puede Fidel inicia su estrategia comunicacional. Desde la Sierra Maestra, durante los años 1957 y 1958, emplea diferentes medios de prensa de Estados Unidos, América Latina y Europa, casi siempre mediante entrevistas exclusivas de impacto, para dar a conocer los avances de la lucha revolucionaria, desenmascarar las falacias de la dictadura y denunciar sus horrendos crímenes.
También destacan en ese lapso, las acciones directas con personalidades de América Latina de aquellos años. De especial relevancia son sus dos cartas de 1958. La primera al general Lázaro Cárdenas, expresidente de México, el 17 de marzo, y la otra el 12 de diciembre, al Contralmirante Wolfang Larrazábal, presidente de la Junta de Gobierno de la República de Venezuela, luego de la derrota del dictador Pérez Jiménez en enero de ese año.
La arqueología de tales nexos mostrará también cuánto tuvieron que ver ellos, y de qué modos, con la estrategia integral del líder cubano hacia nuestra América y sus luchas públicas y silenciosas contra el imperio.
Carta de Fidel Castro, desde la Sierra Maestra, al General de División Lázaro Cárdenas
17/3/1958
Asunto
Admirado General
Sr. General de División
Lázaro Cárdenas
E.S.MAdmirado General:
Aprovecho la visita de un reportero de la prensa de su país, para enviarle a usted, que es el primero de los mexicanos, un fraternal saludo.
No ignora usted la tragedia que vive nuestra patria, padeciendo hace 6 años la más brutal tiranía que ha conocido.
Solo los cubanos, sin la ayuda de nadie, hemos ido librando nuestra lucha. Cuántas veces en medio de la áspera contienda, he pensado con tristeza en lo olvidado y ajenos que vivimos los pueblos de América. ¡Con cuán poca ayuda hubiésemos podido poner fin hace tiempo a esta lucha que tantas vidas valiosas cuesta a nuestro pueblo! Poseedores los grupos opresores de los más modernos medios de destrucción y muerte que les facilita, con irrisorios pretextos, la nación que se dice defensora de la democracia, los pueblos, abandonados a su suerte, tiene que pagar un precio cada vez mas alto por su libertad. Y es tal, sin embargo, su voluntad de sacrificio y de lucha, que solos y desarmados están venciendo todos los consorcios.
Consideramos que la lucha en Cuba está en su etapa final, y que el combate decisivo se librará con las mayores posibilidades de éxito. Más, si los efectos de la rígida censura y el terror destacado previamente por Batista, ahogasen el movimiento de huelga y acción armada que está al producirse, nos replegaremos de nuevo hacia las montañas a continuar la lucha indefinidamente. Entonces, acudiremos a todos los rincones de América a buscar ayuda para nuestra causa, esperando que el sacrificio y la tenacidad demostrada por nuestro pueblo, puedan mover el interés de hombres como usted, que tanto ascendiente tienen sobre el suyo, por su historia y su valor.
Eternamente le agradecemos la nobilísima atención que nos dispenso cuando fuimos perseguidos en México, gracias a la cual hoy estamos cumpliendo nuestro deber con Cuba. Por eso, entre los pocos hombres, a cuyas puertas pueden tocar con esperanzas este pueblo que se inmola por su libertad a unas millas de México, está usted.
Con esa justificada fe en el gran revolucionario que tantas simpatías cuenta en nuestra patria y en toda la América, se despide de usted, su sincero admirador.
Fidel Castro Ruz
Carta de Fidel al contralmirante venezolano Wolfgang Larrazábal
(Publicado en sitio WEB Fidel, soldado de las ideas)
Sierra Maestra Dic. 12, 58
Contralmirante Wolfang Larrazábal
Admirado amigo:
¿Qué puedo decirle después de su noble y espontáneo gesto?
Hay que llevar dos años luchando contra todos los obstáculos, las armas confiscadas antes de llegar a Cuba, los frutos de los sacrificios económicos de tantos compatriotas perdidos la mayor parte por la persecución de los gobiernos, para comprender con cuánta emoción y gratitud recibimos la ayuda que usted nos envía en nombre de Venezuela.
Hemos visto convertido en realidad lo que durante mucho tiempo fue como un sueño. Temo que usted no llegue a imaginarse cuánto se lo agradecemos.
A la satisfacción que ha de producirle el beneficio que de mano suya recibe este pueblo que tanto quiere al suyo y lo admira a usted, puede añadir la seguridad de que muchos cubanos buenos, combatientes de una causa justa, dispuestos a hacer por Venezuela lo que hacen por Cuba, le deberán la vida, porque lo que se recibe en armas se ahorra en sangre, y esto, yo que he visto caer a tantos compañeros entrañables, siempre los mejores, se lo agradeceré eternamente. Desde hoy le digo que cualquiera que sea la posición que usted ocupe en su país, la más alta o la más modesta, para nosotros será siempre el primero de los venezolanos.
Fraternalmente
Fidel Castro Ruz [firma]






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