Por Francisco López Segrera
La explicación de que los “líderes europeos” –con un bajo índice de aprobación ciudadana, en países como: Alemania, Polonia, Reino Unido y Francia– quieran continuar con la GRU sin negociar la paz, radica en que es la única forma que visualizan para conservar el poder, inventando la retórica de la “coalición de voluntarios” creada por Macron y Starmer. La rusofobia les impide dar pasos conjuntos con Rusia para construir una arquitectura de seguridad en la UE, que tenga en cuenta los intereses de Rusia y ponga en primer plano fortalecer la disuasión nuclear.
En la Cumbre de la OTAN del 25 de junio de 2025, su Secretario General, Mark Rutte, llamó a Trump “daddy” (papi).
El 27 de julio de 2025, para discutir los aranceles, Úrsula Von den Leyden no se reunió con Trump en Washington o Bruselas, sino en un club de golf de Trump en Escocia y solo durante una hora. Aceptó los términos que propuso Trump, muy desfavorables para la UE.
Estos “líderes” y la presidenta de la UE, que no tienen consenso para esta aventura, han manufacturado un discurso –pretendiendo que intensificando la guerra se logra la paz– para justificar la puesta en marcha del rearme, que tendrá con seguridad impactos muy negativos en el “Estado de Bienestar”. Según Mario Draghi, esto implicaría duplicar la inversión prevista de 800,000€ para el período 2025-31.
La incoherencia y debilidad de los dirigentes de la UE se ha hecho evidente en su política de doble estándar con Rusia e Israel. Han mantenido el “Acuerdo de Asociación” con Israel, mientras de inmediato aplicaron sanciones a Rusia.
La fortaleza de la UE se basaba en: energía (gas-petróleo) barata; libre circulación de mercancías y capitales; y la protección militar de los EE.UU. A la pérdida de estas condiciones se añade: atraso tecnológico, pérdida de competitividad frente a China y EE.UU., el costo de la GRU ahora en solitario y el avance de la ultraderecha, que amenaza a gran parte de los “lideres” actuales.
Conflictos geopolíticos globales: posibles desenlaces (Parte I)
El viernes 19 de diciembre de 2025 la UE, debido a la falta de consenso y a la oposición del Primer Ministro de Bélgica (un alto porcentaje de estos fondos están en Bruselas en el banco EUROCLEAR) y otros países, renunció a financiar a Kiev con los fondos congelados de Rusia por la GRU. Pero decidió hacerlo con eurobonos (90 mil millones de euros para el período 2026-2027). Hungría y Eslovaquia se abstuvieron, y el plan salió adelante con 25 votos.
Ya Ucrania previamente había recibido –de 2022 a diciembre de 2025– un estimado de 187,3 mil millones de euros de la UE, y de EE.UU. (2022-2025) 114,630 millones de euros.
El 28 de diciembre de 2025 Trump y Zelensky se reunieron en Mar-a-Lago. Previamente Trump había hablado con Putin, que reiteró que no firmaría la paz hasta tanto no se le concediesen el control total del Donbas y Crimea. A cambio de las regiones del Donbas que Rusia no ocupa aún, se entregarían otras regiones de Ucrania bajo control de Rusia. La paz no se vislumbra a corto plazo, pues Zelensky prefiere seguir la Guerra (atacó con drones la residencia de Putin el 29 diciembre, al día siguiente de la reunión Trump-Zelensky) para convertirla en un conflicto en Europa, con el apoyo de la “coalición de voluntarios”, y con el fin de involucrar a EE.UU. en dicha escalada y mantenerse en el poder sin celebrar elecciones.
Zelenski no tiene autonomía y tiene perdida la guerra. El núcleo duro de Europa (Alemania, Francia, Polonia, y el Reino Unido) se suma a las peticiones territoriales de Zelensky”, para impedir la negociación de una salida pacífica al conflicto y seguir escalando la guerra. Piensan que los rusos no se atreverán a usar armas nucleares.
Al perder Orbán –que se oponía en la UE a transferir a Ucrania fondos de Rusia– las elecciones en Hungría el 13 de abril de 2026, la UE aprobó un paquete de ayuda para Ucrania de 90.000 millones de euros tras el levantamiento del veto de Viktor Orbán. Este préstamo está respaldado por el presupuesto comunitario, ya que utilizar directamente los cerca de 210.000 millones de euros de activos soberanos rusos inmovilizados en el bloque generaba profundos reparos legales y financieros.
Pese a este hecho positivo para Zelensky, pero negativo para Ucrania, y a la reciente alianza militar entre el Canciller alemán Merz y Zelensky, es evidente que Rusia tiene ganada la guerra de Ucrania.
La emergencia del Sur Global y los BRICS
Hipótesis 5. La política arancelaria de Trump ha causado una unión más estrecha entre el Sur Global y los BRICS. Estos países – China, India, Brasil…- han negociado con más firmeza, independencia y resultados positivos que la UE y Japón, tradicionales aliados de Washington.
En 2009 se celebró en Rusia la primera Cumbre oficial de los BRIC, (Brasil, Rusia, India, y China) y en 2011 se incorporó Sudáfrica a este proyecto global que paso a llamarse BRICS. Luego, en 2023, se incorporaron Irán, Egipto, Etiopía, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos. Más adelante (2025) se incorporaron como socios: Argelia, Bielorrusia, Bolivia, Colombia, Cuba, Indonesia, Kazajistán, Malasia, Nigeria, Tailandia, Turquía, Uganda, Uzbekistán y Vietnam. Los BRICS representan el 49% de la población mundial y el 42% del PIB.
Uno de los principales desafíos de los BRICS, que tienen un Banco de Desarrollo, es la coordinación de políticas y agendas entre países con economías y sistemas políticos diversos.
El “Occidente Colectivo” ve con preocupación el desarrollo de los BRICS. El sábado 9 de septiembre de 2023, en la reunión del G20 en India, EEUU y la UE anunciaron la puesta en marcha de dos nuevos megaproyectos: el Corredor Económico India-Oriente Próximo-Europa y el Corredor Transafricano, ambos proyectos son un intento, de EEUU y la UE, de ofrecer una alternativa a la Franja y la Ruta de China.
Previo al terrorismo comercial de Trump, los BRICS habían ido estrechando su cooperación, analizando la creación de una moneda alternativa al dólar –hoy en día, el dólar se sigue usando en el 88% de las tasaciones internacionales– y eludiendo las sanciones de EE.UU. contra Rusia e Irán. Por ejemplo, la India e Irán acordaron que India pagaría el petróleo y el gas de Irán en riales y que Teherán abonaría los productos indios en rupias. China ha desarrollado un sistema de pagos alternativo al Swift, que ha sido utilizado por Rusia en transacciones con otros países.
Trump ha amenazado a los BRICS en ponerles aranceles del 100 y 150% si crean una moneda común como alternativa al dólar.
China, India, Brasil y Sudáfrica comparten el rechazo frontal al giro comercial de Washington, a los agresivos aranceles de Trump. En el caso de China, – el déficit comercial de Washington con Pekín fue de 295 mil millones de dólares en 2024, y se prevé que sea un 50% menor en 2025 – resistió bien la presión de aranceles exorbitantes sin inmutarse, estos pasaron a ser del 30% de EE UU a China y del 10% en sentido contrario y siguen negociando. En el de la India, Trump le exigió a Narendra Modi que dejase de comprarle petróleo a Rusia y, por no aceptar esto, le subió los aranceles a la India al 50%. Tres días después (30 de septiembre 2025), el primer ministro indio aterrizaba en China, donde se sumaba a la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), en Tianjin, junto a Xi y el líder ruso, Vladímir Putin. En el caso de Brasil, Trump subió los aranceles al 50%, debido a que el golpista Bolsonaro fue sometido a juicio y luego condenado a cárcel; y en el de Sudáfrica, los aranceles son del 30%, so pretexto de supuesta persecución a granjeros afrikáners (blancos).
La hora de la resistencia: del orden muerto a la independencia definitiva
La reunión de la OCS, celebrada en Tianjin del 31 de agosto al 1 de septiembre de 2026, marcó un punto de inflexión que hizo evidente la fortaleza creciente de China, de los países de la OCS, de los BRICS y del Sur Global. Contó con la participación de Xi, Putin, Narendra Modi y de otros líderes del Sur Global. El acercamiento entre los líderes indio y chino, Narendra Modi y Xi Jinping, fue expresión de cómo la política arancelaria de Trump, contribuye a fomentar una mayor unidad y cooperación entre los países del Sur Global.
El “multilateralismo pragmático” de Xi en política comercial resulta más atractivo para los diversos actores que él “transaccional-confrontacional” de Trump, que se percibe como una “iniciativa de suma cero” donde solo hay un ganador. El aislacionismo de Trump está ayudando a China a incrementar su influencia global: su diplomacia no usa sanciones económicas, ni amenazas militares; y en lo económico, ofrece relaciones económicas y comerciales más favorables, en especial en África, pero también en otras áreas regionales.
Modi y Xi no son los únicos que se benefician de esta cumbre de Tianjin. El presidente Putin, y el iraní, Masoud Pezeshkian, también han aprovechado la ocasión para defender sus posiciones frente a Occidente.
En la Cumbre se aprobó la “Estrategia de Desarrollo de la OCS 2026-2035”, cuyo objetivo es fomentar la integración en comercio, transporte de mercancías, infraestructura, y cultura. China puso especial interés en fortalecer iniciativas conjuntas frente a los desafíos energéticos, tecnológicos y de gobernanza mundial, en coordinación con la ONU y otras organizaciones multilaterales.
Las ideas expresadas en la Cumbre de la OCS, y en el posterior desfile militar en Beijing, implican que para China y el sur global, todos los países –independiente de su tamaño, riqueza, demografía, y fuerza militar– deben ser beneficiarios en la gobernanza global. La cooperación no debe ser un juego de suma cero, como ocurre con las prácticas imperiales del “Occidente Colectivo” y en especial de EE.UU.
Rusia y China están llevando a cabo una transformación geopolítica, pero enfrentan la hostilidad del “Occidente Colectivo”.
18 de mayo 2026





